martes, 27 de septiembre de 2011

Mi nueva vecina


Desde Junio tengo una nueva vecina en el campo. Se acopló en uno de los ochos lados de la pérgola, pero cansada de que cada mañana tropezáramos y le rompiéramos la telaraña, se ha trasladado recientemente a otro lado del octágono menos transitado. Aunque cuando riego se me olvida que está en la esquina y estampo mi rostro en una multitud de hilitos pegajosos… Esta noche tendrá trabajo: reparar la telaraña.


Mi vecina es una araña, muy trabajadora, por la noche repara y teje su trampa de seda, material compuesto de proteínas que al contacto con el aire se solidifica.


Me fascina observarla, como baja y sube sin parar por los hilos, dedicada al mantenimiento y reparación de su telaraña, que tiene un diámetro considerable, unos 50 cm. 


Durante el día se esconde en uno de los barrotes de hierro, junto a la buganvilla. No sé su nombre, hay en el mundo 38.000 especies, está gordita, no le debe ir nada mal el nuevo emplazamiento…


¡Buenas noches! Vecina, que le vaya bien la cacería.   

2 comentarios:

  1. ¡Vaya, vaya, es una Señora Araña! A ver si un día nos la presentas. Muuuuuuchos besitos.

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  2. Eso, mejor que se dedique a cazar y se zampe todos los pulgones de las plantas que no violinista desafinada como aquella vieja araña llamada Doña Tecla, creo recordar, de la abeja Maya

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