jueves, 13 de noviembre de 2014

Un año sin ti

 
 

Hoy no ha salido el sol. La mañana está a media luz. El ambiente gris desluce y priva de protagonismo al rojo intenso de la flor del hibisco.
El silencio acorrala el canto de los pájaros, mientras comienza a llover. En una esquina del patio suena Tabletom: “...es la parte chunga de nosotros mismos...”

Hoy no ha salido el sol. Ni sombra de ti. Todo está en calma, los perros duermen. Ni siquiera la lluvia, que se ha hecho más intensa, quiebra el sosiego y el letargo otoñal de este mes de Noviembre.
Huele a tierra mojada, a romero y a lavanda.  

Hoy no ha salido el sol. Ni un débil reflejo en la antena metálica del tejado, por el que resbala imperturbable el agua del cielo. Mucho más firme que mi pulso. Sin señales del astro, sin su calor, sin su luz, presiento que va a ser un día tonto.

Hoy no ha salido el sol. Un día perfecto para escribir poemas tristes, para oír a canta autores en discos de vinilo, para beber anís y para ver películas melodramáticas, donde el infortunio y la desgracia se ceban con los protagonistas. Un buen día para volver a fumar y anegar los pulmones de humo gris, voluptuoso y sensual.

Hoy no ha salido el sol. No he vuelto a fumar, ni he bebido alcohol, ni he escrito versos tristes. No he puesto el tocadiscos, ni el dvd...
Y, aunque me invade la melancolía, la voz de Rockberto sigue cantando en la esquina del patio, y me recuerda que “somos duros, somos tipos duros...”

Hoy no ha salido el sol. Hoy... un año sin ti.


                                                           14 de Noviembre de 2014