miércoles, 20 de noviembre de 2013

A mi Madre


 
Ya quedaste en paz.
Y en mí un vacío.


Ya se oye tu risa, de nuevo, en el Molino de San Telmo, junto al rumor del agua entre margaritas y tréboles.


Corriendo con tus hermanas, María e Isabel, hacia el olivo centenario, donde Salvador, tu hermano, permanece quieto, oyendo el canturreo de un jilguero.



Tu padre amasa el pan y tu madre mueve, con la cuchara de palo, el puchero en la lumbre.
 
 
Ya vuelves a reír.
Y yo contigo. 


Concepción Alba Castro (3 Agosto 1925 - 14 Noviembre 2013)