lunes, 14 de mayo de 2012

Excursión a Roma III

Ya vamos en el bus hacia la Fontana de Trevi... hemos visto media Roma en medio día. Nos bajamos del autobús y apenas llevamos caminando un par de minutos, comienza a llover, al principio unas gotas, pero la cosa va a más. No ha llovido tanto en Roma desde los tiempos del César. En España cuando llueve salen los caracoles, en Roma aparecen moritos y negritos vendiendo paraguas. No hay nada de racista en mi comentario, todo lo contrario, gracias a ellos no acabamos empapados.

¡Qué bonita! La fuente está entre tres calles. Cuentan que con la supuesta ayuda de una virgen, los técnicos romanos localizaron una fuente de agua pura a sólo 22 km de la ciudad (escena representada en la actual fachada de la fuente).

La costumbre romana de construir una bella fuente al final de los acueductos que traían agua a la ciudad.
Hay costumbre de lanzar una moneda para volver algún día, dos monedas para iniciar un romance y tres para boda o divorcio. Hay que tirarlas de espaldas con la mano derecha cruzando por el hombro izquierdo... Demasiado que llegó la mía al agua, tanta gente, con los cables de los malditos auriculares relíaos con la cámara de fotos y comiéndo un helado.



Abandonamos la fuente y escampó, como si misteriosamente hubiese una nube descargando en la Fuente.
Tomamos Vía de Pastini, hacia el Panteón de Agripa, dedicado a todos los dioses. Pasamos por unas calles estrechas, repleta de artesanos, dibujantes...la bohemia de Roma.



Y sigue habiendo mucha gente o será que todo los excursionistas hacemos la misma ruta a la misma hora, o será verdad que todos los caminos conducen a Roma, y hoy todo el mundo ha decidido venir. Parece un Jueves santo en Málaga.



Para finalizar la Piazza Navona, amplia y luminosa, y la fuente de los cuatro ríos que la guía se empeña en explicar a través de los auriculares...



Estampas idílicas de restaurantes con mantel de cuadros, parejas paseando en bicicleta, balcones floridos...




En el otro medio día hemos visto otra mitad de Roma... Acaba la excursión y todo ha sido tan rápido, que ya no recuerdo si fue esta mañana cuando estuve puteando a uno en el Vaticano para que se apartara del guardia y le pudiese hacer una foto.

Fin

Por cierto, de regreso al barco, medio adormilado, me ha parecido ver a Fernando Alonso en su Ferrari?

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